Carlos Salinas de Gortari, presidente de México entre 1988 y 1994, escribe a Felipe González para invitarlo a la firma de los Acuerdos de Paz de El Salvador. Desde 1990, el Gobierno salvadoreño y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) mantienen unas negociaciones, auspiciadas por la ONU, con el objetivo de poner fin a una guerra civil que les enfrenta desde 1979. En el marco del Acta de Nueva York, ambas partes acordaron suscribir los acuerdos definitivos el 16 de enero de 1992 en Ciudad de México.
En su carta, Salinas agradece la contribución del Gobierno español como parte del «grupo de países amigos del Secretario General de la ONU», integrado por España, México, Colombia y Venezuela. Desde 1990, estos cuatro países acompañan y respaldan la negociaciones de paz auspiciadas por la ONU. El presidente mexicano destaca que la firma de los acuerdos supone «la culminación de los esfuerzos del pueblo y gobierno de El Salvador» y el paso definitivo para avanzar hacia la paz y la prosperidad en Centroamérica.
A través de esta carta, Salinas invita al presidente Felipe González a asistir a la firma de los acuerdos de paz. Su presencia es, según el mexicano, «un apoyo fundamental de gran valor para el futuro de la región». El 16 de enero de 1992, en el Castillo de Chapultepec, el Gobierno salvadoreño y el FMLN firman la paz. Se cierra así una conflicto con más de 75.000 víctimas mortales.

