Bolivia

La lección del consenso

Felipe González forma parte del Club de Madrid, una organización que reúne a exjefes de Estado y de gobierno comprometidos con la promoción de la democracia. Como miembro de esta organización, encabeza entre el 16 y el 18 de enero de 2006 una visita a Bolivia dentro del proyecto “Apoyo a un Consenso Político Nacional para la Gobernabilidad”, financiado por la Unión Europea.

La visita se produce, pocos días antes de que Evo Morales asuma la presidencia. González se reúne en dos días con multitud de agentes políticos y sociales bolivianos: el propio Evo Morales; Eduardo Rodríguez, presidente interino de Bolivia entre 2005 y 2006; con Jorge Quiroga y Samuel Doria, líderes opositores; además de con prefectos, líderes de movimientos sociales e indígenas y representantes empresariales. Su cometido es abrir canales de diálogo entre las fuerzas políticas y sociales del país y poner la experiencia del Club al servicio del consenso necesario de cara a la futura Asamblea Constituyente.

En su intervención, Felipe González repasa la accidentada historia constitucional española, jalonada de golpes de Estado y dictaduras. Recuerda que la de 1978 es la primera Constitución pactada del país y que el principal valor de los Pactos de la Moncloa es su espíritu de consenso. «A veces fracasa el desempeño de los responsables políticos, pero no la democracia«, afirma. González sostiene que la clave está en acordar que, como en una familia, «con las cosas de comer no se juega«.

González insiste en que, con su implicación en el “Proyecto Bolivia”, no busca defender intereses españoles. Para cerrar su intervención, recurre a Cervantes y evoca las palabras de don Quijote sobre el caballo Clavileño: aunque su empeño pudiera ser infructuoso, «nadie podrá negarnos la nobleza del propósito«. Con ese espíritu reitera su compromiso con el futuro democrático de Bolivia y de América Latina.

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