Guatemala

La palabra del maíz

Miguel Ángel Asturias convierte los mitos de su Guatemala natal en una literatura de alcance universal. Formado en el París de los años veinte, donde entra en contacto con el surrealismo y con los estudios sobre las culturas precolombinas, aprende a mirar su país desde la distancia y a escribirlo como un territorio a la vez real y mágico. 

De esa mirada nacen alguna de sus obras más representativas: en “Leyendas de Guatemala” reinterpreta los mitos mayas con un lenguaje innovador; en “El Señor Presidente” explora los mecanismos del miedo y la opresión bajo los regímenes autoritarios; y en “Hombres de maíz” profundiza en las raíces de la cultura indígena para reflexionar sobre la identidad de todo un continente. En 1967 la Academia Sueca le concede el Premio Nobel de Literatura “Por sus logros literarios vivos, fuertemente arraigados en los rasgos nacionales y las tradiciones de los pueblos indígenas de América Latina.” El NO-DO se hace eco de esta noticia en noviembre de ese mismo año.

Su trayectoria vital está marcada por el exilio. Tras la caída del gobierno de Jacobo Arbenz, presidente de Guatemala entre 1951 y 1954, se ve obligado a establecerse en Argentina, Chile o Italia. Con la llegada al poder de Julio César Méndez Montenegro en 1966, recupera la ciudadanía guatemalteca y es nombrado embajador de Guatemala en Francia, cargo que desempeña hasta 1970. A partir de entonces establece su residencia en París, aunque sus últimos años transcurren en Madrid, ciudad en la que fallece en 1974.