Guatemala

Reconstruir el puente roto

El 31 de enero de 1980 un grupo de campesinos indígenas del departamento de Quiché ocupa la Embajada de España en la Ciudad de Guatemala. Estos buscan llamar la atención sobre la violencia ejercida contra las comunidades indígenas por parte del ejército guatemalteco y las autodenominadas Patrullas de Autodefensa Civil en el marco de la guerra contra la guerrilla. Los asaltantes solicitan a Máximo Cajal, embajador de España en Guatemala entre 1979 y 1980, que el país medie ante el gobierno guatemalteco. 

Las fuerzas de seguridad guatemaltecas asaltan la Embajada sin previo aviso y en vulneración de la Convención de Viena. Tras el asalto, se declara un incendio dentro de las instalaciones de la Embajada que se salda con 37 víctimas mortales. Entre ellas, Vicente Menchú, padre de Rigoberta Menchú, quien años más tarde sería galardonada con el Premio Nobel de la Paz. Como consecuencia de estos acontecimientos España rompe sus relaciones diplomáticas con Guatemala. 

En 1983 Fernando Morán, ministro de Asuntos Exteriores de España entre 1982 y 1985, hace llegar al presidente González dos telegramas remitidos desde Guatemala por José Antonio Bordallo, cónsul de España en Guatemala. En ellos se recoge la propuesta del gobierno Óscar Humberto Mejía, presidente de Guatemala entre 1983 y 1986, para restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países.  

Con la mediación de Belisario Betancur, presidente de Colombia entre 1982 y 1986, España y Guatemala firman en 1984 el Acuerdo de Bogotá. Con este acuerdo el gobierno guatemalteco reconoce que el asalto a la Embajada española constituyó una violación del derecho internacional y se restablecen oficialmente las relaciones diplomáticas entre ambos países.