La ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra acoge, los días 14 y 15 de noviembre de 2003, la XIII Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno, la primera que se celebra en Bolivia. Reúne a los veintiún países de la comunidad iberoamericana bajo el lema “La inclusión social, motor del desarrollo de la Comunidad Iberoamericana”. El país ejerce de anfitrión bajo la presidencia de Carlos Mesa, presidente de Bolivia entre 2003 y 2005, quien había asumido el poder apenas unas semanas antes como consecuencia de la crisis política desencadenada por la conocida como Guerra del Gas.
Los mandatarios acuerdan crear la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), que dotaría por primera vez a las Cumbres de un órgano permanente, con personalidad jurídica propia, capaz de dar continuidad a la cooperación entre cumbres. Sobre inclusión social, la Cumbre adopta políticas contra la pobreza y la exclusión social; además, adopta programas como el Plan Iberoamericano de Lectura. A la inauguración asiste el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, que reclama fortalecer la democracia y reducir la pobreza en la región, en sintonía con el espíritu multilateral del encuentro.
España está representada por el rey Juan Carlos I y por el presidente del Gobierno, José María Aznar. La relación entre ambos países tiene ese mismo año una expresión concreta: en abril de 2003 España y Bolivia firman un programa de cooperación financiera y un mecanismo de conversión de deuda por valor de unos 139 millones de euros, mediante el cual una parte de la deuda boliviana se condonaba y otra se transformaba en inversión pública en proyectos de desarrollo del país. Se trata, por tanto, de un eslabón más de una cooperación bilateral de largo recorrido que sitúa a Bolivia entre los principales socios de la cooperación española en América Latina.

